Reservista Alfredo Sauñe
"Nuestros
pecados no merecieron tales señores, antes fuera ocasión
que entrasen a nuestra tierra estos barbudos siendo la suya tan lejana
de ella; predican uno y hacen lo otro, todas las amonestaciones que
nos hacen las obran al revés. No tienen temor a Dios ni vergüenza,
tratánnos como a perros, no nos llaman de otros nombres. Su
codicia ha sido tanta que no han dejado templo ni palacio sin robar,
más no les hartarían aunque las nieves del Ausangate
se vuelvan oro. Quieren repartir como han comenzado, todas la provincias,
dando a cada uno de ellos una para que cuando siendo señor
de ella la pueda robar. No será cosa justa ni honesta que tal
consintiéramos, sino que procuremos con determinación
morir sin quedar ninguno, o matar a estos enemigos tan crueles..."
(Manco Inca, antes de iniciar su guerra de liberación nacional
– Juramento de Calca / Urubamba – Valle Sagrado).
La subversión
en nuestra Patria, y con ello la imposición de las Zonas de
Emergencia no empieza con Sendero Luminoso en Chus- chi de 1980, ni
con el MIR en Mesa Pelada de 1965, ni mucho menos con la creación
del Partido Socialista por Mariátegui en 1929. No se genera,
pues, en función al Factor Clasista... sino que lo hace en
función al Factor Etnocultural Incaico: Desde el día
siguiente del asesinato del Inka por los extranjeros "gflobocolizadores",
Pizarros y Almagros, en la emboscada de Cajamarca de 1532 (en que
de "pasadita" inauguran en estas tierras la floreciente
industria del "secuestro").
Son los estándares etnonacionalistas los que, desde hace 5
siglos, han enfrentado y subvertido el Orden Occidental, Globalizador
y Extranjerizador impuesto por vía de las armas en los andes.
Desde el cura Valverde hasta el actual Cipriani, desde Almagro hasta
los actualísimos Gino Costa, Rospigliosi y Reátegui.
Desde Pizarro hasta el actual Felipillo (Toledo)… Tiempo quincuacentenario
en donde la historia negra ha mantenido inalterable su fondo, pero
eso sí, modernizando sus formas: Frontera Ideológica,
Defensa Interior del Territorio (DIT), Doctrina de Seguridad Interna,
Pentagonización, Proyecto Democracia, Guerra contra las Drogas
(DEVIDA), etc, etc y etc.
Y esto no lo pueden entender sus aulicos asalariados como los "especialistas"
Carlos Tapia y Raúl Gonzáles (asiduo concurrente al
SIN de Montesinos y "típico politólogo a sueldo")
quien no cesa en su pretensión de "intersectar" en
un sólo y único perfil cultural y étnico a Marx
con Manco Cápac. No diferencia -en su ignorancia histórica-
Factor Clasista de Factor Etnocultural.
La premura del pizarrista Gonzáles como del almagrista Tapia,
es crear artificialmente una vinculación entre Abimael Guzmán
con Ollanta Humala; para generar el "preámbulo" represor,
bajo el mote de "terroristas", contra los reservistas.
Confunden exprofesamente terrorismo con subversión. Se "olvida",
también expro-fesamente, que son los reservistas los que hicieron
huir al Japón a Fujimori y que contribuyeron decisivamente
al surgimiento de una "transición" que –luego
de 4 años- ha resultado una estafa. Por consiguiente se han
vuelto a movilizar con toda justificación contra un gobierno
degenerado en porquería.
¿Son subversivos los etnocaceristas? ¡Claro que sí
y a mucha honra! Es síntoma de salud mental. ¿No cree
acaso –amigo lector- que sentirse "bien" en un ambiente
enfermo es alarmante? Es pues, el etnocacerismo, cosa de machos.
De atentar, el estado Criollo –traidor hasta la médula-
contra los valerosos reservistas, estos no se quedaran cruzados de
brazos. Reempren-derán las marchas etnoca-ceristas, esta vez
en modalidad armada, que pararán hasta el Palacio "de
Pizarro", próximo a ser nacionalizado. Simplemente se
acelerará la historia, que ahora sopla del lado de Manco Cápac,
para pesar de los kuczinskys, rospigliosis, ciprianis y -claro- del
Felipillo de palacio. Entonces la "Zona de Emergencia" la
trasladaremos desde los heroicos valles cocaleros a los putrefactos
Congrezoo y casa "de Pizarro", para enterrarlos de una por
siempre, previos degradamientos y fusilamientos de vladige-nerales
que traicionaron –traficando armas al Ecuador- cuando nuestros
camaradas morían en la Cordillera del Cóndor. Miserables
de mierda, les ajustaremos cuentas… ¡Nosotros, la tropa
del Perú!
